La Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado dio inicio formal esta semana al debate del ambicioso proyecto de Reforma Electoral enviado por el Poder Ejecutivo.
La presentación de los ejes centrales estuvo a cargo de María Luz Alegría Landivar, asesora del Ministerio del Interior y ex titular de la Dirección Nacional Electoral (DINE), quien defendió la necesidad de modernizar el sistema. Pese a la presión de aliados como el PRO y la UCR para desglosar la iniciativa, la Casa Rosada insiste en tratar el paquete como una unidad cerrada, aunque el titular de la comisión, Agustín Coto, ya ensayó gestos de apertura hacia los sectores dialoguistas.
El corazón de la propuesta oficialista apunta a “dinamitar” las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Durante su exposición, Landívar señaló que, en 16 años y siete elecciones, solo diez agrupaciones las utilizaron para dirimir candidaturas presidenciales, y que el 40% de ellas ni siquiera alcanzó el umbral del 1,5% de los votos. Bajo la narrativa de reducción del gasto público, la asesora detalló que en 2023 se destinaron más de 1.200 millones de pesos a agrupaciones que, en conjunto, no sumaron el 2% del electorado, calificando al sistema actual como ineficiente y costoso.
Partidos políticos
Otro punto de fuerte fricción es la modificación de los requisitos para la supervivencia de los partidos políticos. El texto propone duplicar la exigencia de presencia territorial, pasando de cinco a diez provincias para que una fuerza sea considerada de orden nacional.
El oficialismo busca sostener a Adorni y salvar la reforma electoralSegún Landivar, esta medida busca que las estructuras partidarias tengan una “representatividad real” y no sean meros sellos de goma. Asimismo, se plantean cambios en el financiamiento, transformando el Fondo Partidario Permanente en un “Aporte Público Anual” con mayor libertad de uso, pero bajo un control estricto que obligaría a rendir cuentas semanalmente ante la Justicia. En cuanto a la ingeniería electoral, el Gobierno ratificó su intención de implementar la Boleta Única de Papel (BUP), con el agregado de un casillero para “boleta completa”.